Los fines principales perseguidos con el tratamiento del agua de alimentación son
los siguientes:
- Eliminar materias solubles y en suspensión.
- Eliminación de los gases.
- Secuestrar las sales minerales para evitar la formación de incrustaciones sobre
las superficies de transferencia de calor en la cámara de agua.
- Proteger contra la corrosión todas las superficies de transferencia de calor en
calderas, torres de enfriamiento, equipos industriales, enfriadores, recuperadores y
tuberías.
- Evitar que los sedimentos de incrustación se depositen por arrastre en las
líneas de vapor, trampas de vapor y sobre los tubos de los recalentadores, provocando
un taponeo y disminución del diámetro de las líneas de vapor, líneas de
intercambiadores y retorno de condensado.
- Impedir la formación de espumas y la ebullición irregular y para bloquear las
posibilidades de la fragilidad cáustica del acero de las calderas.
- Optimizar los recursos disponibles para la producción del vapor.
Las propiedades químicas del agua que se recomiendan para uso en las calderas
deben de estar en los siguientes rangos.